Uno de los mayores misterios a los que se ha enfrentado la cultura occidental es saber si los hechos narrados en el poema épico La Ilíada, escrito por Homero, tienen algún sustrato histórico o son pura fantasía.
En la Grecia Arcaica, en la que supuestamente Homero escribió estos versos, no se dudaba de que la Ilíada fuera un libro histórico. Tampoco lo dudaban en la Grecia Clásica, ni en la Grecia Alejandrina. Pero esto fue cambiando según iba pasando el tiempo.
Los historiadores ortodoxos no podían aceptar como histórico un acontecimiento narrado en un poema épico griego tan antiguo que hablaba de unos pueblos no conocidos por los historiadores y de unas ciudades que en ningún documento, salvo los propios textos homéricos, eran mencionados.
La propia ciudad de Troya era inexistente fuera de la Ilíada y La Odisea. O eso parecía. Heinrich Schliemann, un rico comerciante alemán que había hecho fortuna con la importación y exportación de productos en Europa, decidió probar suerte y gastar parte de su capital en intentar demostrar si existieron los lugares mencionados en sus obras preferidas desde la infancia.
Sus contactos diplomáticos adquiridos en sus periodos de comerciante internacional, su don de idiomas y su riqueza le abrieron puertas para iniciar excavaciones en búsqueda de la civilización que Homero calificaba como aquea.
Sus trabajos tuvieron éxito. Descubrió numerosos hallazgos arqueológicos que permitieron elaborar numerosas hipótesis acerca de la Edad de Bronce en el Mediterráneo oriental. Gracias a estos trabajos se pudo trazar la cronología de la Antigua Grecia desde la segunda mitad del segundo milenio y el siglo XII antes de la era común: la civilización micénica. Las excavaciones mostraron una civilización de cultura griega con una sociedad similar a la que describe Homero en la Ilíada.
En Anatolia, en la región donde siempre se consideró que pudo estar Troya, Schliemann encontró las ruinas de una ciudad. Desde entonces se considera que esta ciudad es Troya. La ciudad encontrada muestra signos de haber sido devastada y reconstruida a lo largo de la historia. En el asentamiento de las ruinas de Troya se han podido recomponer hasta diez ciudades diferentes que llegan desde aproximadamente el año 3.000 antes de Cristo hasta el año 500 de nuestra era.
Una de esas ciudades, la conocida como Troya VII-A, parece mostrar indicios de haber sido asolada por un incendio. Parece que fue reconstruida en la llamada Troya VII-B,
La mayoría de las teorías apuntan a que son la misma ciudad. La descripción hecha por Homero de una ciudad que ya no existía se parece mucho a las ruinas encontradas. La ciudad de Troya VII es una ciudad diferente al estilo de las ciudades micénicas y de un tamaño que permite argüir que tenía una importante presencia en la región, lo suficiente como para poder haber influido en la política comercial y bélica del momento.