En octubre de 1959 la sonda rusa, Luna III, abrazo a la Luna por su cara Oculta y tomo fotografías que luego fueron transmitidas a la Tierra. Como se prevenía, las fotografías mostraban cráteres, montañas y valles, pero no ofrecía el menor indicio de vida. Se sabe ahora que la Luna es completamente estéril, como lo ha sido sin duda a lo largo de su violenta historia. desde aquella fecha, nuevas sondas, incluidas las misiones tripuladas estadounidenses de los cohetes Apolo, han circundado a la Luna y procurando a los científicos mapas detallados de toda su superficie.
En julio de 1969, el cargamento mas valioso de la historia, trasportador en cajas de plomohermeticamente cerradas, llego al Lunar Receiving Laboratory de Houston(Texas). Se componía de unos 20 kilos de rocas y polvo recogidos del llamado Mar de la tranquilidad por la tripulación del Apolo 11. El Apolo 11 trajo 46 rocas, todas ellas procedentes de la capa superior de la superficie lunar. Eran pequeñas, pues algunas tenían el tamaño de un guisante y las mayores no superaban los 13 centímetros de longitud. a primera vista, se parecían mucho a las rocas terrestres habituales, pero, examinadas al microscopio, resultaban sorprendentemente diferentes.
Las rocas lunares presentaban picaduras (semejantes a la Viruela) con rayas de cristal. Algunas estaban cubiertas de salpicaduras de vidrio que formaban manchas blanquecinas en la superficie. Las muestras recogidas del suelo lunar se componían de un 50 por ciento de cristal en su mayor parte puntiagudo, angular e incoloro. El 10 por ciento de las partículas de vidrio eran esféricas y de color rojo, pardo, verde,amarillo y violeta. En cambio el suelo terrestre tiene muy poco cristal