"La entrada al café estaba precedida de tres escalones de mármol que en aquél momento una mujer rochoncha frotaba vigorosamente con un paño para sacarles brillo.
-Buenos días- la saludó Ariadna.
-¿Es que los hay que no sean buenos?- respondió sonriente la limpiadora. Por cierto mi nombre es Nirvana. Dicen que soy la más sabia de ésta calle, porque limpio las conciencias. ¿Ves éstos tres escalones?. Son los mismos que tiene cada persona en su cabeza y hay que limpiarlos. El primero es la opinión que tenemos de los demás, que sólo sirve para crear prejuicios. El segundo es lo opinión que creemos que los demás tienen de nosotros, que genera miedos, engaños y malentendidos. El tercero es la opinión que tenemos de nosotros mismos, que hace que nos miremos el ombligo e inventemos problemas. Conviene limpiar de vez en cuando las opiniones de éstos tres escalones para lograr una vida auténtica y feliz-afirmó mientras, con excelente ánimo, se afanaba a sacarles brillo."
Alex Rovira
Francesc miralles