
Uno de los mejores ejemplos estudiados de la jungla de cúmulos de estrellas, gas y nubes de polvo son las interacciones galácticas de NGC 4038 y NGC 4039, las Galaxias Antena, sólo a 60 millones de años luz de distancia.
En imagenes de luz visible, grandes y luminosas zonas de material parecen alcanzar los desechos galácticos, resultando una apariencia de ámbas dos en una forma parecida a un insecto.
Pero esta fotografía realizada en falso color por la Cámara de Infrarojo de Campo Ancho (WIRC) instalada en el Observatorio de Palomar en su telescopio de 200 pulgadas, revela algunos detalles ocultos.
El gran nucleo central de las dos galaxias originales dominan la escena en infrarrojo, además de unas fuentes brillantes que parecen grandes y nuevas formaciones de cúmulos de estrellas. El norte (arriba) del nucleo, oscuro en imagenes de luz normal, se destapa aquí con una estructura mini espiral barrada reminiscente de varias galaxias espirales sencillas.

La fotografía muestra la bola de estrellas más grande de nuestra Galaxia. Unos 10 millones de estrellas orbitan el centro de este cúmulo globular, llamado Omega Centauri, ya que este cúmulo globular orbita nuestro propio centro galáctico.
Evidencias recientes indican que Omega Centauri es, de lejos, el más masivo de los aproximadamente 150 cúmulos globulares conocidos en la Vía Láctea.
Omega Centauri, catalogado como NGC 5139, se expande unos 150 años luz y se encuentra a unos 15.000 años luz de distancia, y puede verse sin ayuda visual en la constelación de Centaurus.
Las estrellas en los cúmulos globulares son normalmente viejas, más rojas y menos masivas que nuestro Sol. Si se estudian esta clase cúmulos podemos averiguar no sólo la historia de nuestra Galaxia sino también los limites en la edad del Universo.