El Ojo azul es uno de los amuletos protectores de Oriente próximo más poderosos y populares. Desde tiempos remotos, los habitantes de las riberas del Mediterráneo han creído que los poderes del ojo azul preservaban de cualquier tipo de desgracia.
El simbolismo del ojo se asocia al Sol, fuente de luz y el acto de ‘ver’ se asocia a la inteligencia suprema, presenta el color claro del cielo y del pensamiento, atrae la buena suerte a su portador y protege contra el mal de ojo.
Según la tradición se dice que hay personas que movidos por los celos o la envidia, son capaces de “enviar” el mal a otras personas sólo con la fuerza de su mirada o mediante maleficios. LO que en nuestra cultura se llama ‘Mal de ojo’, por esto, este amuleto lo llevan también recién nacidos y mujeres embarazadas.
Por ello, el lugar donde se suele poner es en dos: a la entrada de la casa, de modo que enfrente a quien llegue al hogar o colgado al cuello, para proteger más directamente a aquellos más sensibles.
Es habitual que el ojo azul se combine con otros símbolos protectores, con la intención de aumentar así el poder del amuleto: herraduras adornadas con ojos azules, la mano de Fátima con un ojo azul en el centro de la palma. El ojo es por definición un signo transversal en la historia del mundo y se ha usado corrientemente en diferentes lugares como protector