Hola a tod@s, os planteo una situación durante un amarre que ya me imagino cual será la idea de Javi pero por si algun@ tiene algo por ahí parecido. Supongamos que Alberto encarga un amarre hacia su recién ex-pareja, Susana (no ha pasado ni un mes desde que ella lo dejó).
La relación quedó en amistad, porque ella supuestamente se desenamoró. Por resumir, imaginemos que realizando el trabajo en el plano astral y/o mental se consigue un muy buen acercamiento, de no quedar en días a verse todos ellos, más o menos tiempo, salir los fines de semana juntos, ir de compras, a cenar, al cine, que susana llame a alberto cuando se siente sóla o cuando quiera pasar una tarde, siempre sólos, juntos, e incluso haya contacto físico. Pero no hay manera de que Susana dé ese último paso para llegar a ser pareja, aunque Alberto vea cómo hacen a veces hasta más de vida de pareja que las propias parejas. La estrategia que el mago encarga es la de dejar que ella dé los pasos y tenga la iniciativa cosa que alberto cumple, pero...
¿creeis que sería bueno en este caso el dejar de ver a la persona amarrada un día o varios?, con el fin de ver si se provoca en ella ese deseo de querer más, o no tendría transcendencia? y por otro lado ¿siempre que ella acuda a nosotros debemos estar ahí para acompañarla o también deberíamos en algún caso decir NO?
Un abrazo, y ánimos a tod@s para seguir adelante