Cuando pienso en mis talentos e intereses,
las actividades preferidas que me brindan alegrias
y satisfación, me doy cuentas de que éstas son las
cosas que dan formas a mis metas en la vida.
Y cada una es un don que DIOS me ha dado para
desarrollar y compartir.
Cada nuevo día, aprovecho la oportunidad de poner
en práctica mis dones espirituales, de crecer en ellos
y expandir las bendiciones que ellos conllevan.
Comparto con confianza mis talentos con quienes
me rodean. Cuando amo lo que hago y lo hago
pensando en mis metas, soy una benidición para el Mundo.
Soy una expresión única y Divina del Espiritu de Dios.
Mi vida se llena de propósito y significado según desarrollo
y comparto mis dones espirituales con otros.
"NO DESCUIDES EL DON QUE HAY EN TI....
Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas,
para que tu aprovechamiento sea a manifiesto a
todos"