Amarres de Amor, Hechizos, recuperación de pareja
 
ÍndiceBuscarPublicacionesFAQRegistrarseConectarse
Últimos temas
» Cisco de Barcarrota ,, el desaparecido ,, et d,otras historias
por gerundio Ayer a las 17:30

» Adivinaciòn por peces
por gerundio Ayer a las 12:23

» los ,,otros, españoles en Rusia
por gerundio Jue Mar 21 2019, 11:32

» Adivinación por litomancia
por gerundio Jue Mar 21 2019, 09:42

» La conspiración en la muerte de Lorca
por gerundio Miér Mar 20 2019, 18:01

» NO SEAS CORRIENTE
por javi Miér Mar 20 2019, 16:31

» Cuando los emús declararan guerra a Australia et d,otras guerras desconocidas
por gerundio Miér Mar 20 2019, 12:00

» La muerte de Stalin ...gran conspiración
por gerundio Mar Mar 19 2019, 18:08

» La pirámide de la Antártida .- ¿ ficción o verdad ?
por gerundio Mar Mar 19 2019, 12:41

» Barrabás ¿ el definitivo estudio ? teoría Alvarez Valdés
por gerundio Lun Mar 18 2019, 17:09

» Invocaciones, según Hermas et otros
por gerundio Lun Mar 18 2019, 13:00

» Rancho Alien .- invasiòn ebe....lugar de terror ....
por gerundio Dom Mar 17 2019, 18:30

Anuncios

    No hay anuncios disponibles.


    Comparte | 
     

     EL DRAGON YAMAYA

    Ir abajo 
    AutorMensaje
    Nemesis
    CO-CREADOR@
    CO-CREADOR@
    Nemesis

    Desde : 09/01/2009
    He aportado : 24777

    MensajeTema: EL DRAGON YAMAYA   Sáb Dic 04 2010, 00:00

    Hace miles de años, se creía que en Japón los humanos, dioses y bestias convivían en armonía, compartiendo la tierra. Los dioses ayudaban con sus poderes a los hombres y éstos, como gratitud, ofrecían sacrificios; mientras que las bestias no entorpecían ni molestaban. Pero este equilibrio se rompió cuando el primer rey de los dioses, denominado Izanagi, fue a la guerra en contra de su esposa Izanami, y ya nada volvería a ser igual.

    Como consecuencia de esta nefasta guerra trajo, nacieron nuevos seres malvados: los Oni, que fueron utilizados como soldados, y los dragones, que –según cuenta la leyenda- provenían de las plantas que absorbían la sangre derramada de los dioses. Asimismo, la guerra fue la causa de que la maldad aflorara dentro de muchos de los dioses.

    De todos estos seres malvados, Yamata no Orochi, el dragón de las ocho cabezas y ocho colas, fue el más famoso de todos. Éste les exigía a los ciudadanos de Izumo que sacrificasen ocho doncellas cada luna llena o de lo contrario, sus tierras serían destruidas por completo.

    Pero en Izumo había nacido la bella princesa Kushinada, quien ya alcanzó los 16 años cuando el pueblo entregó en sacrifico a la última de las doncellas, incluyendo a sus hermanas. La joven princesa sería la próxima víctima si no se hacía algo al respecto. Y entonces hizo su aparición el dios del trueno Susanowo, quien se enamoró de la princesa y le prometió al rey de Izumo que destruiría a Orochi si podía tomar la mano de la princesa en matrimonio, a lo que el rey respondió positivamente.

    La noche del sacrificio de la princesa Kushinada, Susanowo se disfrazó de sirviente y le ofrecieron a Orochi ocho barriles de licor de arroz antes del banquete. El malvado dragón aceptó gustoso y bebió con sus ocho cabezas de las respectivas copas, lo cual lo embriagó hasta la médula. Al poco tiempo, dormía profundamente.

    El dios aprovechó la oportunidad para quitarse el disfraz y le cortó no sólo las cabezas a Orochi, sino también sus colas. En una de ellas encontró una espada tan poderosa que su propia espada no la había podido cortar. Esta arma mística luego se convirtió en protagonista en muchas otras leyendas posteriores. También cortó sus entrañas, de donde sacó el sagrado medallón de la vida Magatama y las lágrimas que surgieron de la última cabeza en morir fueron transformadas en un espejo.

    Estos objetos son conocidos como “Los tres tesoros sagrados del Japón”.

    Volver arriba Ir abajo
     
    EL DRAGON YAMAYA
    Volver arriba 
    Página 1 de 1.

    Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
    Amarres de Amor con Magia Blanca :: MAGIA BLANCA, ENERGÍAS, PARANORMAL :: ENIGMAS :: MITOLOGIA-
    Cambiar a: