La amistad es un espejo que refleja la gracia de Dios.
A lo largo de mi vida, tengo infinitas oportunidades de ser un amigo y de hacer nuevas amistades. Cada relación personal me permite experimentar a Dios —mediante la bondad, la paz, la felicidad y el amor. Una amistad también me brinda la oportunidad de compartir mis dones.
Mis amigos y yo balanceamos nuestras fortalezas y debilidades, y disfrutamos de una camaradería a medida que transitamos por la vida. Mis amigos me conocen y aman, elevan mi espíritu con su presencia y me ayudan a encontrar mi lugar en el mundo.
Yo retribuyo con alegría y lealtad. Cada amigo es una bendición en mi vida, ayudándome a ser la persona que soy hoy. Doy gracias a Dios por mis amigos.
La Palabra Diaria
http://recetasparaelalma.blogspot.com/2012/01/amistad.html